Un anillo para gobernarlos a todos

Para quienes se dedican al dibujo, es muy útil girar de vez en cuando la hoja en la que están trabajando. La razón de esto es que, dada la vuelta, la obra deja de ser la representación de un objeto y pasa a ser un conglomerado de líneas. Al obligarse a analizar el dibujo desde una nueva perspectiva, el artista deja de emplear atajos cognitivos e inercias adquiridas y vuelve a percibir el dibujo que tiene delante tal y como es.