Latinoamérica en el Mundo, el podcast de CIGODESE
Desde una óptica latinoamericana, buscamos entender el mundo que está naciendo, el mundo de la cuarta revolución industrial y el de la revolución tecnológica. Un mundo que camina hacia la pugna entre China y Estados Unidos, y donde América Latina debe encontrar su lugar.
América Latina: una región sin brújula

Los países de América Latina entran en el último cuatrimestre del año 2021 sin haber resuelto las incertidumbres políticas acumuladas desde hace un quinquenio y agravada por el COVID-19 lo cual, con la pandemia aún no controlada, provoca serias dudas sobre la solidez, alcance y duración de la recuperación de la economía.
El Perú de Pedro Castillo: Entre lo urgente y lo importante

Pedro Castillo asumió este pasado 28 de junio como presidente del Perú prometiendo que impulsará durante su gobierno la convocatoria de una Asamblea Constituyente para sustituir la actual constitución de 1993 («Una de nuestras banderas políticas es la convocatoria a una Asamblea Constituyente»). En su discurso pareció primar lo urgente (al menos aparentemente urgente para el mandatario, el cambio de la carta magna) sobre lo importante (las reformas integrales y estructurales).
Perú, dentro del nuevo escenario político latinoamericano

En este tercer decenio del siglo XXI se ha consolidado un cambio en el escenario político latinoamericano provocado (más bien acelerado) por la pandemia pero cuyas raíces se encuentran en la propia historia de la región. En especial en el periodo más reciente, desde los 80 a la actualidad y, sobre todo, a partir de 2013 con el fin de la bonanza económica durante el “decenio dorado” (2003-2013).
¿Hacia dónde caminará el Perú? La amenaza fantasma de un nuevo “quinquenio perdido”

La historia del Perú, como la de otros muchos países del mundo y de América Latina, es una sucesión de periodos de certezas e incertidumbres, épocas de estabilidad y situaciones de ingobernabilidad.
Perú, sin gobernabilidad no hay paraíso

Si la dicotomía fujimorismo frente a antifujimorismo paralizó al país desde 2016, ahora se observa que el factor paralizante es la marcada fragmentación, presente en 2020, que continua en 2021 y que condicionará al nuevo gobernante, sea Keiko o Castillo.
El futuro de Latinoamérica pasa por Asia

«La singularidad del continente es que nunca descarta definitivamente ninguna de las opciones posibles. La consecuencia es inevitable: los viejos problemas y las ambiciones de siempre resurgen una y otra vez. Se cruzan, se repiten y crean laberintos reconocibles que se bifurcan hasta el infinito. Y haciéndolo crean el desánimo del continente que siempre es el continente del futuro».
América Latina: el voto de enojo en tiempos de malestar con la política y de fatiga democrática

«Habiendo transcurrido la primera mitad del 2019, la ocasión es propicia para tomarle el pulso a América Latina. Estos primeros siete meses confirman que estamos ante un año económicamente mediocre, socialmente crispado, electoralmente intenso y políticamente complejo en materia de gobernabilidad».
Brasil, todavía en búsqueda de una salida definitiva a la crisis económica y política

Otro escenario, de crecimiento más robusto, es posible, aunque no particularmente probable. Requiere avanzar en la adopción de medidas estructurales que estimulen la productividad, como la reforma del sistema tributario o la apertura comercial. Una reforma política que aumente la gobernabilidad y genere mayor estabilidad institucional también estimularía el crecimiento. Permitiría, además, dejar definitivamente atrás la crisis económica y política que todavía afecta el país.
Del «giro a la derecha» a la heterogeneidad latinoamericana

En 2017, cuando empezó el actual ciclo electoral latinoamericano, no se hablaba de otra cosa: la región había iniciado en 2015 un «giro a la derecha» que se debería confirmar entre 2017 y 2019. Sin embargo, a falta de tres elecciones presidenciales (Bolivia, Uruguay y Argentina) en el tramo final de este año, todo indica que en las citas ante las urnas en estos dos últimos años confirman que América Latina hay más de heterogeneidad que de giro a la derecha.